La fisioterapia es una de las puertas de entrada más habituales a Équora. Muchas personas llegan por un dolor concreto y descubren que, además de tratarlo, pueden aprender a cuidarse para que no vuelva.
Cada tratamiento empieza con una primera visita de 60 minutos en la que escuchamos tu historia, valoramos cómo te mueves y empezamos a tratar. A partir de ahí, las sesiones de seguimiento duran 50 minutos y combinan terapia manual, masaje, ejercicio terapéutico y educación postural. Siempre te llevas ejercicios en la app Équora para seguir avanzando en casa.
Y como trabajamos en equipo, tu fisio puede apoyarse en el estudio de reformer para que ganes fuerza de forma guiada, en nutrición si tu recuperación lo necesita o en podología si el problema empieza en la pisada.