Estrés laboral: señales de alarma y cómo frenarlo a tiempo
El estrés no siempre avisa con un gran estallido. A veces aparece en forma de insomnio, irritabilidad o un dolor de cuello que no se va. Aprende a reconocerlo.
Por Javier Requejo, psicólogo general sanitario

Un poco de estrés no es malo. Es la respuesta natural del cuerpo ante un reto: nos activa, nos concentra y nos ayuda a sacar adelante una entrega o una reunión importante. El problema aparece cuando esa activación se vuelve constante, cuando el cuerpo no tiene tiempo de volver a la calma. Ahí el estrés deja de ser un aliado y empieza a pasar factura, y lo hace muchas veces de forma silenciosa.
En la consulta de psicología de Équora vemos a diario a personas que tardaron meses en darse cuenta de lo que les estaba pasando. Por eso queremos ayudarte a reconocer las señales a tiempo.
Señales en el cuerpo
El estrés se nota primero en el cuerpo, aunque a menudo no lo relacionamos con él:
- Tensión en el cuello, los hombros o la mandíbula. Apretar los dientes por la noche es más común de lo que parece.
- Dolores de cabeza frecuentes, sobre todo al final de la jornada.
- Problemas para dormir: te cuesta conciliar el sueño, te despiertas de madrugada pensando en el trabajo o te levantas cansado.
- Molestias digestivas, falta de apetito o, al contrario, comer de más sin hambre.
- Sensación de cansancio que no mejora con el descanso del fin de semana.
Señales en las emociones
- Irritabilidad: saltas por cosas que antes no te afectaban.
- Sensación de no llegar nunca, de que las tareas se acumulan sin fin.
- Preocupación constante, también fuera del horario laboral.
- Pérdida de ilusión por cosas que antes te gustaban, dentro y fuera del trabajo.
- Ganas de llorar o sensación de estar «al límite» con frecuencia.
Señales en la conducta
- Revisar el correo a todas horas, incluso de vacaciones.
- Dejar de lado el ejercicio, las comidas tranquilas o el tiempo con los tuyos «porque no hay tiempo».
- Aumentar el consumo de café, alcohol o tabaco.
- Más despistes y dificultad para concentrarte en una sola tarea.
- Aislarte de los compañeros o evitar situaciones que antes llevabas bien.
Ninguna de estas señales por sí sola significa que estés sufriendo estrés laboral. Pero si reconoces varias y se mantienen durante semanas, merece la pena prestarles atención.
Qué puedes hacer desde hoy
1. Pon nombre a lo que te pasa
Dedica cinco minutos al final del día a anotar qué situaciones te han generado más tensión y cómo has reaccionado. Identificar los detonantes es el primer paso para gestionarlos.
2. Crea pequeñas fronteras
Desactiva las notificaciones del correo fuera de tu horario, establece un ritual de cierre de jornada (ordenar la mesa, apuntar las tareas de mañana) y protege algunos momentos sin pantallas.
3. Muévete
El ejercicio físico es una de las herramientas más eficaces para regular el estrés. No tiene que ser intenso: un paseo a buen ritmo, una clase de reformer o unas pausas activas durante la jornada ya ayudan.
4. Respira de forma consciente
Prueba esto: inspira por la nariz contando hasta cuatro, retén un momento y espira despacio por la boca contando hasta seis. Repite durante dos minutos. Alargar la espiración ayuda al cuerpo a salir del modo «alerta».
5. Cuida lo básico
Dormir lo suficiente, comer con cierta regularidad y mantener el contacto con las personas que te hacen bien no son lujos: son la base sobre la que se sostiene todo lo demás.
«Pedir ayuda no es una señal de debilidad. Es una forma de cuidarte antes de que el estrés decida por ti.» Javier Requejo, psicólogo general sanitario de Équora
Cuándo conviene consultar con un psicólogo
Si el malestar se mantiene durante semanas, interfiere en tu sueño, tu salud o tus relaciones, o sientes que ya no puedes manejarlo solo, es buen momento para pedir ayuda profesional. En terapia trabajamos contigo para entender qué está pasando, aprender estrategias concretas y recuperar la sensación de control. Puedes conocer cómo lo hacemos en nuestra página de ansiedad y estrés.
Si tu agenda está muy apretada, también puedes hacer las sesiones por videollamada con nuestra terapia online, con la misma calidad y confidencialidad que en consulta.
Y desde la empresa
El estrés laboral no es solo una cuestión individual: la organización del trabajo también influye. Por eso muchas empresas incluyen talleres de gestión del estrés y acceso a psicología en sus programas de bienestar. Si te interesa para tu equipo, en Équora Empresas lo trabajamos desde el nivel Equilibrio, y el nivel Integral incluye sesiones de psicología confidenciales para cada empleado.
Si sientes que ha llegado el momento de cuidarte, puedes reservar tu primera sesión online o desde la app. Será un espacio tranquilo, sin juicios, para empezar a recuperar tu equilibrio.


